Este alojamiento se encuentra en San Marino, uno de los microestados más antiguos del mundo, enclavado en los Apeninos y rodeado enteramente por territorio italiano. Fundado, según la tradición, en el siglo IV, San Marino ha conservado su independencia durante más de 1700 años.
El centro histórico, en el Monte Titano, con sus tres torres medievales, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y ofrece vistas que llegan hasta el mar Adriático en los días despejados.