Este alojamiento se encuentra en Kongeveien, en el barrio de Holmenkollen, en Oslo, conocido por el histórico trampolín de saltos de esquí Holmenkollbakken. La zona, en las colinas al noroeste del centro, ofrece vistas sobre la ciudad y el fiordo de Oslo.

Holmenkollen es también punto de partida de rutas de esquí de fondo y senderismo en el bosque de Nordmarka, uno de los grandes espacios verdes que rodean la capital noruega.